Life

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Un buen amigo utiliza en la descripción de su cuenta de Twitter la siguiente frase: «El cine se inventó para ver gente morir». Life (Daniel Espinosa, 2017) representa a la maravilla tal enunciado, y encima nos trae a uno de los bichos espaciales más carismáticos de la ciencia ficción en estos últimos años.

Hay que agradecer un filme como Life. Es así. Algunas de las grandes superproducciones sobre viajes espaciales producidas en los últimos años nos ofrecen una historia con un mensaje demasiado positivo: Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), Interstellar (Christopher Nolan, 2014) y The Martian (Ridley Scott, 2015) —esta última es un panfleto descarado de la NASA— son buenos ejemplos de ello. Son películas en la que todo problema tiene solución y sale bien, o casi bien, por imposible que parezca. Solo por esto hay que celebrar y reivindicar una palomitada tras la cual se esconde una historia de serie B con muy mala baba, libre de una mirada happy y sin contemplaciones; y además sincera y descarada a partes iguales, ya que no oculta sus referentes —puro exploit—.

Digo «descarada» porque es así. La semejanza estructural con Alien (Ridley Soctt, 1979) es innegable —puede hablarse incluso de remake inconfeso—, pero sin dejar de lado a otros clásicos como 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1969), aunque de esta, amén de algún guiño puntual, toma más bien aspectos estéticos que argumentales o narrativos —estos últimos son más propios del cine de serie B, casi de slasher—. Esta notable intención exploit parece tener como finalidad reivindicar y proponer una vuelta a una forma de hacer superproducciones de ciencia ficción, de asomarse al pasado para recuperar modelos que hagan sentir incómodo al espectador no solo durante el visionado, sino también tras él: un cine que nos entretenga, que nos mantenga pegados a la butaca, pero también que nos ofrezca finales arriesgados —porque los «buenos» no tienen porqué ganar siempre—. Quizá por esto último Life opta por «calcar» estructuralmente Alien, porque esta película sería el ejemplo paradigmático de ese tipo de cine.

Pero frente a los terroríficos alienígenas creados por H.R. Giger, aquí tenemos a Calvin, una criatura con un nombre libre de connotaciones agresivas —bautizado así por un niña— y con aspecto de estrella de mar. Tras estas características aparentemente inofensivas se esconde un ser cuya maldad no tiene fin: un serial killer del espacio exterior que irá uno a uno a por todos los tripulantes de la nave. Estos últimos son personajes prototípicos, no muy elaborados –aunque tampoco es algo que molesten–, cuya función es prácticamente la de ser asesinados por Calvin, el auténtico protagonista de la película —sin duda, uno de los bichos más carismáticos del cine fantástico y de terror de la última década—.

 

Título: Life (Vida)
Año: 2017
Nacionalidad: EE.UU.
Dirección: Daniel Espinosa
Reparto: Rebecca Ferguson, Ryan Reynolds, Hiroyuki Sanada, Ariyon Bakare, Olga Dykhovichnaya
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